Los Paradigmas de la Nueva Economía

Ante las agoreras crisis Sísifo que nos acogotan, ante la supuesta inevitabilidad de la esclavitud laboral y social que nos anuncian como inevitable los profetas de la mentira, ante el mantra de que sin dinero no somos nadie, me decido a publicar este artículo que sienta las bases de la nueva economía, los paradigmas que harán posible crear una economía funcional, exportable a gran escala, en la que sea imposible la acumulación de valor, sea del tipo que sea y en la que, por diseño, se tenderá naturalmente a dinámicas cooperativas, en lugar de competitivas.

En lugar de mirar los efectos de la enfermedad llamada capitalismo y economía de mercado e intentar paliarlos, vayamos a las causas de dicha enfermedad e intentemos curarla.

El problema del sistema económico actual no es que funcione mal. Funciona perfectamente, como un reloj, porque está diseñado para que haga lo que está haciendo en la actualidad. Lo que pasa es que este diseño, esta economía perjudica a la mayoría de la población mundial. Pero funcionar, funciona como un reloj.

Bien. Entonces diseñemos otra economía desde la base, realicemos otra arquitectura económica que, funcionando igual de bien, en lugar de perjudicar a la mayoría de la población humana, la beneficie. En el fondo todo se reduce a un problema de diseño.

Para cambiar un diseño y dar paso a otro lo primero que hay que hacer es cambiar dos cosas: los paradigmas sobre los que se asienta y el ó los objetivos que persigue.

Bien, analicemos el paradigma principal sobre el que se sostiene la economía actual, y su objetivo primordial. Y cambiémoslos a ver qué pasa.

La base de la economía actual es el valor. El valor de las cosas, ya sea material, económico o financiero. El valor de las cosas es la base de la economía actual. Y el objetivo primario y primordial es sacar beneficio, rendimiento, crecer. Esta  economía sería válida en un ecosistema infinito, no habría problema, pero tenemos que hacer un diseño teniendo en cuenta la realidad: nuestro mundo es finito.

Bueno, pues vamos a cambiar los paradigmas. En lugar del valor de las cosas, cambiemos el paradigma por el usufructo y la necesidad de las cosas, por el uso, la utilidad que tienen las cosas, servicios, trabajos y por la  urgencia o prioridad más o menos relativa de los mismos. Lo necesarios o no que son.

Cambiemos el objetivo. En lugar de buscar el beneficio, ya sea económico, en rendimiento, en crecimiento, el objetivo será el abastecimiento de la población de comida, vivienda, sanidad, educación, cultura y ocio.

Al eliminar el valor de las cosas como medida de intercambio económico, como medida de transacción y sustituirla por la utilidad y la necesidad de esas mismas cosas, bienes, servicios, nos daremos cuenta que el sistema económico resultante de este paradigma hace que la acumulación de valor sea imposible por diseño. Es decir, no existirían ricos ergo no existirían pobres, no por normas, moral, ética o derechos humanos, sino, simplemente, porque es imposible por el diseño del sistema económico. No se miden las cosas por el valor de las mismas sino por la utilidad y la necesidad relativa que se tiene de ellas. Se mide más bien el uso y la necesidad, ni siquiera las cosas en sí mismas, bienes o servicios. En este tipo de economía el oro, por ejemplo, no tendría ningún valor, porque no vale para casi nada. Sin embargo los conocimientos de una persona, de un sabio, serían muy útiles y necesarios. Es sólo un ejemplo.

Al pone como objetivo el abastecimiento en lugar del beneficio, en lugar de establecerse una economía basada en la competencia, se establecería, naturalmente y por diseño, una economía basada en la cooperación.

El que el valor en sí mismo no sea una medida para las transacciones económicas facilita también que las dinámicas sean cooperativas y que el objetivo sea abastecer, no ganar, porque, realmente, por diseño, no puedes acumular. El concepto mismo de beneficio económico en sentido monetarista y en sentido financiero, tal como se entiende ahora dejaría, simplemente, de tener sentido.

Estos cambios de paradigma y de objetivo traerían como consecuencia una economía cooperativa con redistribución justa de la riqueza, de manera automática por el propio funcionamiento del sistema económico, por su propia dinámica, en la que no haría falta ni siquiera concienciar a la población para que fuera “buena”, sino, simplemente, dejar que esta nueva economía funcionara.

Voy a poner un ejemplo. Es un ejemplo extremo para intentar ver claramente como sería más o menos lo que propongo. No nos quedemos en el dedo y miremos la luna que apunta ese dedo.

Imagínate que hoy es el cumpleaños de tu hijo. Llevas tres años olvidándote del regalo que más le gusta, que es una tontería, es un chupa-chups de sabor a mora. Pero es que a tu hijo, como buen niño, es lo que más le importa sobre todas las cosas. No puedes fallarle un año más. Pero te has acordado hoy, están todas las tiendas cerradas y en todas las pocas que hay abiertas, nadie sabe nada de chupa-chups de sabor a mora. Necesitas ese chupa-chups urgentemente hoy para no defraudar  gravemente a tu hijo, es decir, para conservar su cariño, la utilidad de ese chupa-chups es conservar su amor por tí. Si le defraudas un año más, te odiará para toda la vida y, como tu hijo es lo que más te importa, es algo que sabes que no podrías superar y que arruinaría toda tu vida. Resulta, además de todo esto que tú tienes una casa de sobra a la que vas los veranos, pero claro, los veranos no serán veranos sin el amor de tu hijo.

Por otra parte, a tu vecino, sin trabajo desde hace tiempo, le han echado hoy de su casa a la calle. Es invierno y además muy crudo. Por las noches las temperaturas bajan de cero grados. No hay albergues libres ni ningún sitio donde tu vecino se pueda quedar, esta noche es imposible. Tu vecino sabe que morirá seguro si se queda esta noche a dormir en la calle o en un sitio poco abrigado. Además de todo esto resulta que este vecino tiene un chupa-chups de mora que compró el  otro día porque le encantan los chupa-chups de mora.

Pues bien. Los dos hacéis una transacción económica de la nueva economía. Para ti es urgente y necesario conseguir ese chupa-chups con el objeto de no perder el amor de tu hijo, para ese fin, para ese uso, y para tu vecino es urgente conseguir una vivienda porque si no sabe que morirá esta noche, la necesita, para el uso de dormir esta noche.

Entonces decidís hacer una transacción económica de la nueva economía. Tú vecino de da a tí el chupa-chups y tú le das tu casa. Medidos en una escala de transacciones económicas de la nueva economía sería una transacción equivalente, en que las dos partes aportan lo mismo. Medido  en urgencia, en necesidad y en uso, en utilidad: las respectivas cosas recibidas por cada uno hace que cada uno pueda continuar viviendo, uno con el cariño de su hijo y otro con no congelarse esa noche. Ahora tu vecino tiene casa y no muere y tu hijo tiene el chupa-chups y no te odia y tu vida puede continuar.

Insisto, es un ejemplo extremo para tratar de explicar la dinámica.

Claro, otro de los paradigmas que deberían cambiar en esta nueva economía sería el de la propiedad privada, que realmente ya no tendría sentido. Cambiar el paradigma de la propiedad privada, de la posesión de las cosas, por el del usufructo de las cosas, los bienes y los servicios.

Para esto hay que darse cuenta de algo muy importante. Salvo fetichismos, manías, obsesiones  y demás, la gente, en general, no queremos tener, poseer las cosas. Lo que queremos es usarlas, utilizarlas, hacer uso de ellas, emplearlas. Lo que pasa es que actualmente está asociado el usar algo con el tener algo. Actualmente casi te obligan a comprar algo cuando, realmente, lo que quieres tú es la función de ese algo, no su posesión. En nuestra mente interna asociamos sin darnos cuenta la posesión de las cosas a su función. Esto, realmente, no es correcto. No es necesario estrictamente hablando tener, poseer las cosas para utilizarlas para que ejerzan su función de cara a nosotros. Es obvio, lo que pasa es que esa inculturación de propiedad-posesión asociada al uso es dañina realmente porque asocia cualidades a la propiedad privada que no tiene: no es necesario poseer algo para usarlo.

El paradigma sería propiedad pública y usufructo privado. Tú usarías las cosas, bienes, servicios, como si fueran tuyos siempre que lo necesitaras. Cuando no lo necesitaras, dejarías de usarlas. No habría que comprar ni vender nada porque, realmente, nada pertenecería a nadie. El concepto en sí mismo de tener, poseer, de pertenencia a alguien de las cosas, bienes y servicios, dejaría, también, de tener sentido en esta nueva economía y sería, se vería como natural, el reclamar el uso la función de las cosas sin hacer ni siquiera mención de a quién pertenecen, de quién tiene la propiedad, porque el concepto de propiedad en sí mismo dejaría de tener sentido.

Bajo estos paradigmas es posible realizar la arquitectura de una economía exportable a escala global  en la que por diseño fuera imposible la acumulación de valor y también en la que por diseño se tendiera naturalmente a dinámicas cooperativas en lugar de competitivas, en la que fueran posibles transacciones económicas de todos los niveles basadas en estos paradigmas y con el nuevo objetivo como objetivo, el abastecimiento en lugar del beneficio, el abastecimiento en lugar del rendimiento. En la que el concepto de propiedad, de posesión, dejaría de tener sentido por diseño de esta nueva economía.

Habrá que trabajar para desarrollar esta nueva economía.

 adoranser

Los Paradigmas de la Nueva Economía

Del miedo, la manipulación y La Libertad

El otro día me comentaba una amiga que cómo engañaba y manipulaba a la pobre gente un orador de determinado partido político, negando la realidad evidente de lo que está sucediendo en España.

Reflexionando sobre ello, me decido a escribir las siguientes líneas.

Sí, sí, los manipuladores y mentirosos son malos malísimos y odiosos, es verdad, pero también es verdad que no es el único agente de las enfermedades sociales y políticas que aquejan al planeta y, en concreto, a este país.

El problema también es que la gente se lo cree. El manipulador no puede manipular si no cuenta con el consentimiento del manipulado. La gente tiene su parte de responsabilidad, una gran parte, en el proceso de progreso y éxito de la manipulación. Es más, muchas veces, cuando les cuentas la verdad, van y no te creen y eligen creer sólo al manipulador. Incluso, muchas veces, aún más allá, te rechazan con violencia y furia cuando les cuentas la verdad, practicando el viejo vicio de matar al mensajero, adornado en estos tiempos con el vicio complementario de adorar al manipulador.

La gente es responsable de sus actos, mucho más de lo que ellos mismos quieren asumir y también mucho más de lo que pensamos nosotros y nosotras.

La gente tiene mucha más libertad de la que ellos mismos quieren creer que tienen. Mucha gente se niega en redondo a ejercer su libertad y elige con fruicción al manipulador que le dice que no la tiene, a sabiendas de que eso es mentira, porque tienen miedo-pánico a ejercer su propia libertad.

Mucha, muchísima gente prefiere auto-engañarse pensando que no tienen libertad ni capacidad y que necesitan un salvador o salvadores que les muestren la luz, el camino, e, incluso, que hagan las cosas por ellos, o, al menos, que les digan detalladamente lo que tienen que hacer.

Es auto-engaño, porque esa gente renuncia voluntariamente en su interior a ser conscientes de la gran libertad que tienen para gestionar su vida, o luchar por gestionarla y conseguirlo, de las grandes capacidades que tienen para llevarlo a cabo y en lugar de eso, por miedos irracionales, eligen enterrar sus talentos no vaya a ser que el dueño de la hacienda se cabree porque los ha empleado mal y los ha despilfarrado. Miedo.

Mucha, muchísima gente en este país, a lo que más pánico le tiene es a tener que gestionar su propia vida, a tomar sus propias decisiones, a ejercer su libertad y poner a rendir sus capacidades, sus talentos, porque tienen un miedo ancestral e irracional a equivocarse, y ese miedo al error, al fracaso, es lo que les lleva a la inacción y a dejarse manipular por el primero que les hace un poco de gracia. No se dan cuenta de que el mayor error, el mayor fracaso es, precisamente ese: renunciar interiormente voluntariamente a su libertad y a ejercer sus capacidades y dejarles que otros les guíen, muchas veces manipuladores sin escrúpulos.

El mayor error es no hacer nada, el mayor fracaso es la inacción, es enterrar tus talentos y no ponerlos a producir, es renunciar voluntariamente a tu propia libertad. El hacer cosas y ponerse en marcha, el tomar tus propias decisiones, es un éxito ya en sí mismo, aunque te equivoques y la cagues, aunque aparentemente fracases, porque, si tienes esa dinámica, esa manera de afrontar la vida, que es ejercer tu libertad y tomar tus propias decisiones, aún del peor de los fracasos, aún del más grande de tus errores serás capaz de recuperarte y llegar a tener incluso más éxito de lo que pretendiste en un principio.

Manipuladores, mentirosos, interesados, políticos siempre va a haber. Pero nada solucionaríamos erradicándolos a todos si eso no fuera acompañado de una nueva actitud general de las personas de asumir su propia libertad y gestionar su propio destino confiando en y utilizando sus propias capacidades, porque, al poco tiempo, volverían a aparecer otros que harían lo mismo.

Al igual que poco ganamos al esterilizar completamente un ambiente si nuestro sistema inmunológico es deficiente. No se trata de eliminar todos los virus y bacterias del universo, porque virus y bacterias siempre va a haber, sino, más bien, de tener sistemas inmunológicos sociales y políticos que nos permitan llevar a cabo una verdadera democracia en libertad aún con la existencia de gente interesada, corrupta, malvada, manipuladora.

Al igual que nuestro sistema inmunológico biológico deja inoperantes a tantos virus y bacterias que nos atacan todos los días, y nosotros ni siquiera nos enteramos, al igual deberíamos formar sociedades en las que económica, política y sociológicamente, estos manipuladores sin escrúpulos que actualmente campan a sus anchas por el espacio político, quedaran totalmente inoperantes, sin efecto, sin poder ninguno, sin capacidad de hacer daño por el efecto de una sociedad inmunizada contra ellos, una sociedad culta, bien formada, con recursos mentales e intelectuales adecuados, pero, sobre todo, sin miedo, sin miedo, sin miedo, que, al fin y al cabo, no es más que una consecuencia, el vivir sin miedo, del desarrollo de lo que propongo.

La libertad se puede entender como la capacidad más o menos grande que tienes para gestionar tu propio destino pero también como la actitud conducente a maximizar esa capacidad de gestión de tu destino, de autogestión de nuestros destinos, de manera individual y colectiva simultáneamente, porque todas y todos dependemos de todas y todos. Esto es muy importante que lo recordemos. La libertad entendida de manera exclusivamente individual es egoísmo, y la libertad entendida de manera exclusivamente colectiva es alienación. La libertad es A LA VEZ un concepto, una actitud, una praxis que debe ser desarrollada de manera conjunta y coherente en el plano individual y en el plano colectivo.

El plano individual y el colectivo de la libertad son dos planos complementarios, necesarios y que tienen una relación de dependencia el uno del otro que no se puede suprimir. No existen la libertad individual ó la libertan colectiva. Existe la libertad individual y la libertad colectiva. Juntas e inseparables de manera que son una misma cosa: la libertad. Es absurdo y ontológicamente aberrante contraponer conceptos que son, necesariamente, complementarios. Eso sí que es manipular, crear la lucha inexistente entre libertad individual y colectiva. Inexistente porque la libertad desarollada exclusivamete en cualquiera de esos dos planos se convierte automáticamente en esclavitud, de distinto signo y contenido, con distintos amos, pero esclavitud, al fin y al cabo, luego no se puede considerar que ninguna de las dos por separado puedan llamarse, puedan alcanzar la categoría de libertad. La libertad sólo es y existe si es simultáneamente individual y colectiva.

Y, realmente, el único enemigo que tiene la libertad es el miedo. Realmente, el único enemigo que tiene el ser humano es el miedo, normalmente el miedo a sí mismo y/o a los miedos que lleva impregnados, que no impresos, en su interior.

El día que nazca un ser humano sin miedo, ese día habrá nacido Dios, porque ese ser humano será capaz de hacer cualquier cosa en el sentido más amplio de la expresión.

Sin miedo.

adoranser

Del miedo, la manipulación y La Libertad

Los únicos que no pagan sus deudas son los bancos

Según las últimas auditorías, hemos prestado a los bancos más de 300.000 millones de euros de dinero público desde 2008.

A fecha de hoy ni un sólo banco de los rescatados ha devuelto ni un sólo euro de lo que se les prestó y, de hecho, al darles los 300.000 millones ni siquiera se trazó un plan para su devolución, o sea que, desde el principio los bancos no pensaban pagar ni una sola de sus deudas generadas contra el erario público por dichos planes de rescate que, en España son la causa principal de los brutales recortes en servicios públicos.

¿Los bancos que echan a la gente de sus casas por no pagar sus deudas resulta que son los únicos que no pagan sus deudas, los propios bancos?

En Estados Unidos, Obama amenazó a los bancos rescatados en su momento, que, o devolvían el dinero que se les había prestado, o les quitaba la licencia bancaria.

¿Y aquí, en España, qué?

Es importante que la gente sepa que los que tanto cacarean las deudas para echar a la gente de sus casas son los únicos que no pagan sus deudas.

Por no pagar, no pagan ni las cuotas de comunidad de los pisos que embargan a las personas.

Y es importante decir que, a raíz de ese no-pago de la deuda de los bancos con el erario público español, estamos siendo sometidos a unos recortes brutales en los servicios públicos que llegan a causar, no solamente pobreza, miseria y precariedad, cebándose en los más débiles, sino también muertes, que, realmente, son asesinatos.

Pues bien. Algo habrá que hacer, ¿no?

adoranser

Los únicos que no pagan sus deudas son los bancos

Érase un hombre a una caverna pegado

Ante la pasmosa noticia aparecida hoy en medios en la que el ministro Fernandez Díaz acusa a la ONU de criticar la ley mordaza por no habérsela leído, colmo de los colmos, tengo, necesariamente, que dedicarle este soneto al muy respetable y honorable señor Fernández Díaz.

Érase un hombre a una caverna pegado
Érase caverna superlativa
Desde la que tomando iniciativa
Don Fernández siempre nos ha cuidado

De cuidar la libertad ha tratado
De Derechos Humanos ser la guía
Aumentarlos siempre día tras día
Juraría que nunca lo ha logrado

Su caverna tan grande y tan moderna
En la que aunque eleves el grito
No te oye ni una vaca barcena

Muchas gracias muy excelso ministro
Porque su ley de tan buena y prolija
Lo ha convertido todo en delito

adoranser

Érase un hombre a una caverna pegado

Los RancioFachorras

Hola.

Ante la degradación patente y creciente tanto de las infraestructuras públicas como de la calidad de vida que se está viviendo de manera especialmente sufriente en este país llamado España en los últimos años, no tengo más remedio que escribir las siguientes líneas.

¡Bravo por los RancioFachorras! Esos caciques brutales, incultos, avariciosos y obscenos que gobiernan este país contra toda lógica, contra toda racionalidad, contra todos los derechos humanos y contra todas las personas.

Digo bravo porque parece que lo están consiguiendo. Estos sicópatas maleantes. No son insultos. Son calificativos. Son sicópatas porque disfrutan haciendo daño, haciendo sufrir , sobre todo a los más débiles. Son maleantes. Se ha demostrado por activa y por pasiva que el partido al cual pertenecen los miembros del gobierno actual es una organización criminal puesta en marcha para saquear este país y dejarnos en la miseria, tal como están haciendo.

Lo que más me admira es su capacidad increíble para negar una realidad que grita los datos objetivos a ojos de todas y todos y que ahora mismo es totalmente indiscutible.

Pero es que la categoría de de estos ranciofachorras, subespecie de la Homo Españis Profundis, no sólo está formada por los afiliados, simpatizantes y miembros del gobierno del partido que nos desgobierna, sino que incluye una capa mucho más amplia de la población, lo cual resulta realmente alarmante.

Estos otros ranciofachorras, los de clase B, por denominarlos de algún modo, disfrutan en tertulias de bar llamándonos perroflautas y tiradetes, burlándose de nuestras reclamaciones colectivas y de nuestras denuncias de la aplastante realidad. Aplastante realidad que ellos niegan irracionalmente e incluso se sienten orgullosos de negar. Aplastante realidad que a estos ranciofachorras de clase B también les acogota, les despide, les echa de casa, les vende las preferentes, deja a su hijo sin comida y les roba el futuro como nos lo están robando a todas y todos. Alucinante.

Estos ranciofachorras de clase B llegan a la violencia física si es necesario para apoyar sus fundamentados y argumentados razonamientos.

Lo que más me enerva es la obscenidad con la que los ranciofachorras de clase A o Premium quedan impunes de los grandes delitos que están cometiendo y cómo se burlan de todos nosotros alardeando públicamente del disfrute de sus inmensas fortunas amasadas a los lomos y con la sangre de todos nosotros.

Y lo que más pasmado me deja es cuando, tanto los ranciofachorras de clase A o Premium como los de clase B, a nuestras lógicas e inevitables reclamaciones de justicia las llaman ganas de revancha o revanchismo… Cree el ladrón…

Los más dañinos son los de clase A, pero los más irritantes son los de clase B. Estos mismos ranciofachorras que niegan la realidad y defienden con puños lo indefendible padecen la misma enfermedad que padecemos todos en este país: la corrupción, robo, engaño, impunidad y desesperación endémicas. La injusticia estructural.

¡Bravo por los RancioFachorras! Lo estáis consiguiendo.

adoranser

Los RancioFachorras

¿Para qué tanto dinero en seguridad?

El otro día estuve en la adjudicación de un proyecto de seguridad informática por parte de una gran empresa a una de las miles de consultoras que pululan por este país llamado España, llamadas coloquialmente carniceras o charcuteras por vender a los consultores al cliente “al peso” como si fueran carnaza. Las más denigrantes las llamamos casquerías.

Pues bien. Un proyecto que, en principio iba a ser de unos dos millones de euros, equipaciones técnicas adecuadas, consultores “como Dios manda” y un planning adecuado. Pues no. Esto es España. Llega la carnicera-charcutera de turno y les rebaja el presupuesto a 500.000 euros por arte de birli birloque, jurando y perjurando que firman todos los SLAs o ANSs que hagan falta (Acuerdos de Nivel de Servicio), que se comprometen a dar lo mismo o mejor que la otra consultora que pedía dos millones de euros y que sus consultores son “profesionales de reputada experiencia” al ser ellos, la carnicera, una “empresa líder en el sector”.

Al cliente, la gran empresa, le hacen los ojos chiribitas pensando casi onánicamente en cómo va a cumplir con los objetivos de reducción de gasto de este año sobradamente, lo cual hace automáticamente que el sueldo del que estaba negociando por parte de la gran empresa sea un diez o un veinte por ciento más alto ese año.

El cliente, ni corto ni perezoso, arruga el pliego de la oferta por dos millones de euros y se lanza en brazos de la carnicera, al canto de sirena de los 500.000 euros, ¡Qué rebaja, Dios mío! Ahora, eso, sí, le hace firmar a la carnicera unos draconianos ANSs para asegurarse que las prestaciones van a ser exactamente las mismas que las de la oferta de dos millones de euros.

La carnicera tira de teléfono y subcontrata el proyecto a una charcutera por 300.000 euros. La charcutera tira de teléfono y subcontrata el proyecto a una casquería por 150.000 euros.

La casquera o casquería publica un anuncio en los famosos tablones de búsqueda de trabajo en Internet anunciándose como “Empresa líder en el sector ofrece puesto de consultor de seguridad en inmejorables condiciones laborales”.

Total, que la casquera acaba contratando a un “consultor experto en seguridad” por una tercera o cuarta parte del sueldo correspondiente a su categoría, claro, el expertise del consultor en consonancia con el sueldo. La casquera le pasa el “consultor experto” a la charcutera y la charcutera se lo pasa a la carnicera.

Entonces, la carnicera, toda orgullosa, se presenta en el cliente, la gran empresa, deshaciéndose en halagos al presentar a “su” “consultor experto” al que acaba de conocer hace cinco minutos en la puerta y lo deja en el cliente, la gran empresa, para no volver a saber nunca nada más de él.

Pasan los meses y, claro, el cliente se da cuenta que ni experto ni consultor y chillando al pobre chaval que ha aceptado un sueldo de miseria por un trabajo pantagruélico, le exige, cada vez con más vehemencia, el cumplimiento de los malditos ANSs, Acuerdos de Nivel de Servicio.

Total, que ante tal situación surrealista, un día al pobre chaval se le hinchan las pelotas y le planta frente al cliente diciéndole que, como mínimo, le trate con educación.

En ese momento, el cliente, el de la gran empresa, llama inmediatamente a la carnicera quejándose de la indisciplina del chaval. La carnicera llama a la charcutera, la charcutera a la casquera y en menos de diez minutos, el chaval recibe una llamada de la casquera diciéndoles… “¿Te puedes pasar ahora por recursos humanos?”

Todos sabemos lo que pasa a continuación. El chaval es despedido ipso-facto argumentando que no ha sabido llevar a cabo el proyecto, que el cliente está muy descontento con él y que lo importante no era el trabajo que hiciera sino la “percepción” que tuviera el cliente de él y que eso, precisamente es lo que él ha descuidado.

Todos se quedan con la pasta menos el chaval, el proyecto funcionando con alfileres, el cliente diciéndole a la carnicera que les ha salido rana el chaval, y que, por favor, le busquen otro “consultor experto” y el proceso vuelve a empezar…

Y yo me pregunto… ¿Para qué coño invertimos tanto dinero en seguridad si descuidamos la parte más importante que son las personas, que son, las que al fin y al cabo implementan y operan todas las medidas de seguridad informática en este país?

El mayor fallo de seguridad en este país es el maltrato laboral que se da sistemáticamente a la gran mayoría de consultores y técnicos en estos momentos. Ya podemos instalar el firewall más seguro o pasar toda la serie 27000 de la ISO. Si las personas trabajan en condiciones de maltrato laboral, como sucede actualmente, esas personas cometen errores, se les hinchan las pelotas o, simplemente no dan la talla, puesto que se les está pagando una fracción del sueldo que en justicia y en sentido común debería pagárseles.

Ya hemos detectado el mayor fallo de seguridad en nuestros sistemas informáticos tanto en empresas públicas como privadas.

Ahora toca corregirlo.

 adoranser

¿Para qué tanto dinero en seguridad?

Homo Españis Profundis

Una de las características más irritantes de un Homo Españis Profundis es su gran capacidad para negar totalmente la realidad que tiene ante sus propios ojos

El tema es que la España Profunda (Deep Spain) sigue presente en el mismo corazón de las ciudades más grandes de este país, como Madrid. La gente es MUY egoísta. Cuando la gente tiene, no dan nada y cuando no tienen lo piden todo, es el mismo egoísmo. Ese es el problema de raíz el brutal egoísmo de la gente de este país, que unido a una incultura endémica, y no me refiero sólo a las clases bajas, a un miedo irracional y consentido a perder-no-se-qué cuando ya lo has perdido todo, a una insolidaridad pasmosa con tus propios compañeros de trabajo, a los que vendes miserablemente para que a tí no te despidan aunque te van a despedir igual (egoísmo) y un miedo al cambio que sea casi genético: un español tiene miedo hasta de cambiar de carnicería sabiendo que le engañan en la de siempre por ese miedo irracional al cambio, pues hacen que el PSOE gane en Andalucía y que el PP gane en Madrid.

Lo de la carnicería es literal. Mi tía y todas las vecinas de su antiguo barrio estuvieron más de 20 años comprando en la misma carnicería y quejándose TODOS LOS DÍAS de que les timaban en el peso, que era verdad. En 20 años no fueron capaces de cambiar de carnicería. Esto es real. España profunda odiosa y que produce rabia por la irracionalidad cejijunta y consentida de quienes la practican. Miedo al cambio por el mero hecho de ser un cambio, no porque vaya a venir lo que sea. Es miedo al mismo cambio en sí. Es irracional y bloqueante.

El mayor miedo que tiene cualquier español no es al paro ni a la pobreza ni a quedarse sin casa. El mayor miedo que tiene un español es miedo al cambio per se, es decir, miedo al cambio por el mero hecho de ser un cambio, no por lo que se supone que vaya a venir después. Es increíble e irritante hasta el paroxismo.

Esto es uno de los factores que explican las tradicionales victorias de PP y PSOE en sus respectivos feudos… Como mi tía con la carnicería. Saben que les roban pero no son capaces de cambiar de partido simplemente porque no.

Uno de los refranes españoles más conocidos reflejan este espíritu de miedo al cambio per se, aunque no es la única interpretación de dicho refrán: Más vale pájaro en mano que ciento volando.

El Homo Españis Profundis (Deep Spanish Man).

adoranser

Homo Españis Profundis